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viernes, 14 de diciembre de 2007


Me refiero a todo aquello que nunca debimos aprender y que tenemos que olvidar: por ejemplo, que estamos programados para morir, que somos más inteligentes de lo que éramos hace cincuenta mil años, que caminamos necesariamente hacia algo mejor...Son las cosas que nunca debimos aprender y que debemos olvidar.

La forma en que entendemos la naturaleza humana: tal vez sea ésta una de las primeras lecciones que dabamos "desaprender". Tres décadas de progreso en neurociencia, biología evolutiva y psicología cognitiva nos ofrecen las herramientas para conseguirlo. La convergencia de estas tres disciplinas proporicona una nueva forma de entender la psicología: se trata de una nueva forma de analizar el cerebro, la mente y el comportamiento que está cambiando la manera en la que los científicos abordan las cuestiones de siempre y plantean nuevas preguntas. Hablamos de psicología evolucionista.

Fragmento de:El alma está en el cerebro
Eduardo Punset

viernes, 7 de diciembre de 2007


Nos conocimos en diferentes párrafos de una misma página. Con voluntad llegaremos a escribir el mismo, aún en páginas diferentes

miércoles, 5 de diciembre de 2007


Ante mí tenía múltiples caminos pero ninguno me conducía a parte alguna, básicamente porque los caminos están dentro de uno. Las calles no son más que las travesías por donde se transcurrre para tomar el rumbo que te dicta el corazón. Sin ese rumbo, cualquier calle es válida. Cualquier calle no te lleva más que al punto de partida del cual no sabes salir.


Fragmento del libro de mi amigo Luife Galeano, titulado En el Nombre del Vampiro

sábado, 13 de octubre de 2007


La poesía no hace que algo suceda,

dijo W.H.Auden.

Apenas sobrevive, dijo.

No dijo por qué. Sobrevive como

sobrevive la imposibilidad.

Es decir, nuestro amor,

o el bisonte que hace cruces en la arena

olvidado de sus dientes de leche.

Es bello eso. Significa

que el frío de conocerse

puede tener otro destino.

Lo que nadie dijo

está bajo las máscaras

que la verdad necesita.

Mis ganas de dar besos y palabras

son un cuarto muy grande donde

se sienta absurdamente el corazón.

Es decir, sobrevive.

En el tajo de sus corrientes extrañas.



Juan Gelman


Ayer a las once fumaste un cigarro


te encontré sentado


nos quedamos allí a perder todos tus tranvías


los míos estaban ya perdidos por naturaleza propia


Anduvimos diez kilómetros a pie


nadie nos vio pasar excepto claro los porteros


pertenece a la naturaleza de las cosas ser visto por los porteros


Mira como sólo tú sabes hacerlo


la calle las costumbres


El público


La tela de tus pantalones está muerta de frío y hay cuatro mil personas interesadas en ello


No importa que me abracen tus ojos de extremo a extremo azules


así será durante mucho tiempo


pero no te preocupes no te preocupes mucho


nosotros sólo tenemos que ver con el presente perfecto


corsarios de ojos de gato impenetrable maravillados maravillosos únicos


ni pretérito ni futuro tiene nuestro extraño verbo


Mário Cesariny

martes, 9 de octubre de 2007



Si quieres sentir la felicidad de amar,
olvídate de tu alma.
El alma es lo que arruina el amor.
Las almas son incomunicables.
Deja que tu cuerpo se entienda con otro cuerpo.
Porque los cuerpos se entienden, pero las almas no.

(Manuel Bandeira, Brasil, 1886-1968)

jueves, 20 de septiembre de 2007

Miedo al miedo



Bauman: "miedo líquido"

"El miedo es más temible cuando es difuso, disperso, poco claro; cuando flota libre, sin vínculos, sin anclas, sin hogar ni causa nítidos; cuando nos ronda sin ton ni son; cuando la amenaza que deberíamos temer puede ser entrevista en todas partes, pero resulta imposible de ver en ningún lugar concreto. "Miedo" es el nombre que damos a nuestra incertidumbre: a nuestra ignorancia con respecto a la amenaza y a lo que hay que hacer -a lo que puede y no puede hacerse- para detenerla en seco, o para combatirla, si pararla es algo que ya está más allá de nuestro alcance."

Fuente: Blog El Borrador

miércoles, 19 de septiembre de 2007


Sonríe de oreja a oreja, de forma ficticia pero universal. Es el Smiley :-), el primer y más famoso emoticono de la historia que cumple mañana 25 años.
La omnipresente carita redonda festeja su cuarto de siglo por todo lo alto en su lugar de nacimiento, la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburg (Pensilvania). Y lo hace sonriendo, claro.
Y no es para menos porque este icono ha revolucionado la comunicación no verbal en el ciberespacio: el pequeño Smiley ha logrado vencer las limitaciones que tiene el comunicarse por texto sin poder expresar emociones o expresiones faciales.
Con esta capacidad, que transmite únicamente por dos puntos, un guión medio y un paréntesis, el Smiley seguramente ha evitado algún que otro enfado injustificado entre internautas.
El creador de este emoticono es Scott E. Fahlman, profesor de investigación de la Universidad Carnegie Mellon, que estos días no tiene tiempo para dedicarse a su afición, la inteligencia artificial y sus aplicaciones informáticas. Está abrumado por las llamadas y felicitaciones que recibe en su despacho de Pittsburg.
Cuando Fahlman inventó este emoticono, tenía 34 años, y casi nadie utilizaba ordenadores. Menos aún enviaban mensajes, pero la Universidad Carnegie Mellon era ya un hervidero de innovación y de largas conversaciones electrónicas.
El :-) nació así:
Se colgaban mensajes fluorescentes con caracteres en naranja o verde constantemente en los boletines internos de la universidad frecuentados tanto por alumnos como por profesores.
Entre mensajes oficiales, preguntas científicas y contenidos más distendidos, alguien envió un correo bromeando sobre una supuesta contaminación en un ascensor, lo que desató un gran debate sobre el límite del humor en la red y cómo marcar los comentarios divertidos para que nadie se los tomara en serio.
Fahlman, que llevaba entonces solamente unos años como profesor en la Universidad de Carnegie Mellon, envió su respuesta con el siguiente contenido: "propongo la siguiente secuencia de caracteres para los bromistas: :-)", escribió. "Leedla de lado", aconsejó a los internautas.
El mensaje fue colgado en el boletín electrónico el 19 de septiembre de 1982 a las 11:44 de la mañana. Así fue cómo el Smiley vio la luz en la red hace exactamente 25 años.
En el mismo correo, Fahlman propuso utilizar :-( para aquellos mensajes que no son broma. Este símbolo pronto se convirtió en una herramienta para reflejar la frustración, el enfado o el desagrado de una persona.
La propuesta de este profesor fue acogida con gran entusiasmo entre los alumnos y empleados de la Universidad de Carnegie Mellon, y el Smiley saltó rápidamente a otras universidades y foros a través de la entonces todavía rudimentaria red.
En pocos meses aparecieron nuevas expresiones de "smilies" como el que se queda boquiabierta :0 ó el que guiña ;-). Se había creado un nuevo hobby entre los cibernautas.
Desafortunadamente, Fahlman no guardó una copia de su mensaje de aquél día de octubre, porque no le concedió mayor importancia a su invento.
Con el tiempo, sin embargo, se dio cuenta de que el fenómeno de su Smiley no iba a ser solamente una moda pasajera, sino que perduraría en el tiempo, que se iba a expandir por todo el mundo y al mismo ritmo que Internet entraba en más y más hogares.
Durante años "su" Smiley original había estado perdido, hasta que un compañero suyo de la Universidad Carnegie Mellon, Jeff Baird, lo localizó con otros tres amigos, haciendo un "esfuerzo heroico" y justo a tiempo para celebrar su entonces 20 aniversario, según cuenta el propio Fahlman en su página web.
Con motivo del 25 aniversario de su cara sonriente, Fahlman explicó a Efe que a pesar de los años transcurridos, sigue sin salir del asombro y ve divertido el éxito que ha tenido su invento.
Este estadounidense, que vive con su mujer en el campus de la misma Universidad, ve con orgullo y fascinación cómo "un pequeño mensaje que puse en unos 10 minutos, se ha transformado en algo que se ha extendido a todo el mundo", señala.
Fahlman nunca recibió una contraprestación económica por su invento, que utilizan cada día millones de internautas.
Pero él cree que debe ser así: "es mi pequeño regalo para el mundo", dice.

martes, 14 de agosto de 2007

Carta de un gran jefe indio al presidente de los Estados Unidos


Rusia ha conquistado el océano Glaciar Ártico. Por lo menos eso ha querido demostrar el primer ministro ruso, Vladimir Putin, enviando una expedición a las profundidades marinas –a más de 4.000 metros- para reclamar como parte de su territorio la cordillera submarina Lomonósov y plantar la bandera nacional rusa justo bajo el Polo Norte.
La bandera, que está hecha de titanio para resistir la corrosión marina, no es la única que se quiere clavar en los fondos marinos. La cordillera Lomonósov se extiende a lo largo de 1800 kilómetros desde las Nuevas Islas siberianas de Rusia hasta las islas Ellesmere (Canadá) y Groenlandia (Dinamarca). Daneses y canadienses están realizando sus propias investigaciones con el fin de reclamar para ellos el territorio. EE UU también se ha unido al grupo de países que quieren ampliar su territorio submarino.

Fiebre
Esta fiebre por conquistar el mar parece que se suma a las luchas por la tierra que tantas guerras han ocasionado en la historia del ser humano. Convendría recordar la carta que escribió el jefe Seattle, líder indio de la tribu de los Dewamish, al presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce, ante el ofrecimiento que le había hecho éste en 1854 para que le vendiese sus tierras a los colonos blancos. El jefe Seattle no podía entenderlo: Somos tierra que camina.

Carta del jefe Seattle:
"El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe en Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables, como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo? ¿El calor de la tierra? Esa idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podrías comprárnoslos a nosotros? Lo decidiremos oportunamente. Habéis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para este pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta la memoria del hombre de piel roja.

Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta bella tierra, porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra, y ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra, y ella es parte nuestra. Las fragantes flores son nuestras hermanas: el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las crestas rocosas, la savia de la pradera, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por eso, cuando el Gran Jefe en Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. Él será nuestro padre, y nosotros seremos sus hijos. Por eso, consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sangradas, y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son, y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos, habla de acontecimientos y recuerdos en la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que darías a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro, porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano, sino su enemigo. Cuando la ha conquistado, la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él la sepultura de sus padres sin que le importe. Olvida la sepultura de sus padres y el derecho de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el Cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fueran corderos y cuentas de vidrios. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras de sí sólo un desierto.

No lo comprendo. Nuestra manera de ser es distinta de la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler la vista del hombre de piel roja. Pero quizás sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el rozar de las alas de un insecto. Pero quizás sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar a los oídos. Y ¿qué clase de vida es cuando el hombre es incapaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de la rana alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cara del lago y el olor del mismo viento, purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.

El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor.

Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas como sagradas, un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre la pradera, abandonados allí por el hombre blanco, que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo cómo el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas entre sí.

Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.

Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red, se lo hará así mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.

Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con él de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Quizás seamos hermanos después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco quizás descubra algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueños de Él, tal como deseáis ser dueños de nuestras tierras, pero no podréis serlo. Él es el Dios de la Humanidad, y su compasión es igual para el hombre de piel roja que para el hombre blanco. Esta Tierra es preciosa para Él, y causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche, sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial.

Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza el sobrevivir..."


Fuente: El Plural.com

martes, 10 de julio de 2007


Un maestro oriental que vio cómo un escorpión se estaba ahogando decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el escorpión lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose, el maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez el escorpión lo picó. Alguien que había observado todo, se acercó al maestro.

Y le dijo: ¡Perdone; pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?

El maestro respondió: La naturaleza del escorpión es picar; y no va a cambiar mi naturaleza, que es ayudar a los demás.


Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.

Moraleja: No cambies tu naturaleza, si alguien te hace daño sólo toma precauciones. Algunos persiguen la felicidad, otros la crean. Tenlo presente siempre. Que la conducta y las acciones de otras personas jamás condicione las tuyas.

Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y un razones por las cuales sonreír.


Recuerda que si te ha dolido alguna vez el alma, es porque Dios te ha agarrado demasiado fuerte para que no caigas.

Cuento recibido a través de la red

lunes, 2 de julio de 2007


Todo preparado. Bajamos las últimas cajas. Un autobús rosa rememora al pintado tras la pintada de la célebre película australiana que dio la vuelta al mundo. Afortunadamente no tuvimos que soportar pintadas ni abucheos, como les ocurre a los protagonistas de Priscila en alguna ocasión. En este caso y como todos los años, la alegría se mezcló con las gotas de sudor de una de las tardes más calurosas y cálidas de este año. Merecieron la pena todo ese agobio de prisas en una semana entera llena de preparativos para el acontecimiento.

Nos colocamos en el segundo piso, que lleva el techo descubierto, como los sightseeings para los turistas. El autobús rosa sube por Princesa, ante la mirada de asombro de algunos transeúntes que desafiaban el calor del asfalto madrileño a las cinco de la tarde. Las últimas instrucciones dejan paso a Alaska que por enésima vez repite la consigna. A quién le importa. Hasta ahora, nadie ha replicado aunque siga habiendo para todos los gustos. Al atravesar las calles, unos nos miran con la boca abierta, otros con cierto escepticismo y hasta con recelo. Los más simpáticos nos sonríen y saludan con la mano. Los más audaces se atreven incluso a hacerle los coros a Alaska, que, por cierto, vino también en carroza este año. Con una para ella solita, con foto en el lateral y todo. 45 carrozas que tardaron seis horas en desfilar por un recorrido en el que no cabía nadie más. Este año, aparte de todos los componentes del desfile, a los simpatizantes que todos los años se desplazan desde la geografía española se han unido personas de toda Europa.

Gorras rojas, gafas arco iris, abanicos de colores, taconazos, decibelios, decibelios, decibelios, color, color, color. Pasamos a los fornidos “centuriones”, con sus “chocolatinas” al sol. Después un camión de orgullosas damas, tan fuertes como los centuriones. Miss Orgullo, con sus casi dos metros, incluidas las plataformas en que iba subida, echaba su melena morada al viento, entre las banderas blancas y rojas. No pasó desapercibida.

Los que todavía ven en blanco y negro, consideran de esta fiesta reivindicativa como un carnaval que hay que evitar. Eso lo dicen los que suelen alejarse del color y la alegría. Afortunadamente, no estuvieron.

viernes, 22 de junio de 2007

W. Churchill


“La única guía de un hombre es su conciencia. El único escudo para su memoria es la rectitud y la sinceridad de sus acciones. Resulta muy imprudente recorrer la vida sin este escudo, porque muy a menudo somos ridiculizados por el fracaso de nuestras esperanzas y el trastorno de nuestros cálculos; sin embargo, con este escudo, sea cual fuere nuestro destino, siempre marchamos por el sendero del honor”

jueves, 21 de junio de 2007

Orgullosos





Orgullo: Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas (RAE).


Si nos dejamos llevar por la etimología de la palabra, en el caso del movimiento homosexual debemos quedarnos con la segunda proposición. No sólo es que el orgullo aplicado a esta cuestión sea disimulable, sino que se justifica por sus fines.
Por desgracia, creo que, a veces, para lograr el equilibrio es necesaria una dosis doble o triple a colocar en el otro lado de la balanza. Si una sociedad no entiende o no acepta a parte de sus individuos, deben ser éstos los que tomen cartas en el asunto y reivindiquen su derecho a ser diferentes, su derecho a discrepar con la mal llamada normalidad. La normalización excesiva lleva a convertir a todos los integrantes de una sociedad en borregos de la homogeneidad. No todos están dispuestos. No todos deben estar dispuestos. No todos debemos estar dispuestos.
Como estoy orgullosa de tener amigos homosexuales, de la misma forma que lo estoy de tenerlos heterosexuales, me he interesado en saber cómo se fraguó la reivindicación del orgullo, acudiendo a una página de Wikipedia.
El movimiento gay comenzó formalmente en el año 1969 en la ciudad estadounidense de Nueva York, con la marcha que se dio después de los llamados disturbios de Stonewall. Stonewall es el nombre de un bar gay en el que tuvo lugar una redada por parte de la policía neoyorquina, el día 28 de junio en el barrio de Greenwich Village. Dicha redada, que dio lugar a enfrentamientos, constituye sin embargo la punta de lanza para los cambios que habrían de producirse en este terreno a partir de estos acontecimientos.
Importante es destacar que en 1973 y gracias a la actividad de este movimiento, que lucha desde entonces porque el colectivo LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales) tenga los mismos derechos que cualquier persona, se consigue descartar la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales de la Asociación Americana de Psicología. Este hecho dio la pauta para que algunos gobiernos se mostraran más tolerantes en cuanto a sus leyes hacia la homosexualidad.
Por último y para que este artículo no sea demasiado extenso, a modo de conclusión diré que tengo el convencimiento de que los únicos enfermos son aquéllos que no aceptan más realidad que la propia. Estos individuos, no sólo se limitan a reducir su universo sino que obligan a que los demás lo limiten y lo reduzcan de la misma forma. Debemos, entre todos, ayudar a que se curen. Y la única forma de conseguirlo, creo yo, consiste en no ceder a su autoengaño ni a la mentira de la que se sirven para mantenerlo.

Eva Martín del Burgo
Grupo LGTB Madrid



Imagen propiedad de FELGT y Cogam

martes, 29 de mayo de 2007


Cuando recibi el telegrama comunicándome la muerte del pobre Augusto, y supe luego las circunstancias todas de ella, me quedé pensando en si hice o no bien en decirle lo que le dije la tarde aquella en que vino a visitarme y consultar conmigo su propósito de suicidarse. Y hasta me arrepentí de haberle matado. Llegué a pensar que tenía él razón y que debí haberle dejado salirse con la suya, suicidándose. Y se me ocurrió si le resucitaría.
“Sí─me dije─, voy a resucitarle y que haga luego lo que se le antoje, que se suicide si es así su capricho” Y con esta idea de resucitarle me quedé dormido.

A poco de haberme dormido se me apareció Augusto en sueños. Estaba blanco, como la blancura de una nube, y sus contornos iluminados como por un sol poniente. Me miró fijamente y me dijo:
─¡Aquí estoy otra vez!
─¿A qué vienes?
─A despedirme de usted, don Miguel, a despedirme de usted hasta la eternidad y a mandarle, así, a mandarle, no a rogarle, a mandarle que escriba usted la nivola de mis aventuras…

Miguel de Unamuno
(1864-1936)
Niebla

miércoles, 25 de abril de 2007


En coincidencia con el 391 aniversario de la muerte de William Shakespeare acaba de ver la luz en Gran Bretaña una nueva edición de sus obras completas, que aspira a ser la más fiel a la llamada edición del Primer Folio (First Folio). Esta última la compusieron en 1623, siete años después de la muerte del escritor y actor inglés, dos miembros de su compañía de comediantes, John Heminges y Henry Condell, que basaron muchos textos en los guiones y manuscritos que manejaban ellos y sus colegas. Ambos hicieron algo que nunca había hecho el propio poeta y dramaturgo: recoger las copias existentes y dispersas de sus obras y reunirlas en un solo volumen en formato folio. La mitad de las 36 piezas que integraban aquel volumen, entre ellas Julio César, Macbeth o La Tempestad, no se habían editado nunca. Shakespeare no había mostrado nunca excesivo interés en ver publicada su creación literaria si se exceptúa una edición de sus maravillosos sonetos. Al autor y actor le bastaba con que las obras debidas a su pluma le diesen dinero gracias a la interpretación por su compañía en el teatro Globe. Resulta, sin embargo, que la edición "Primer Folio" no es tan fiable como podría parecer según los expertos, ya que Heminges y Condell utilizaron ediciones anteriores en pequeño formato oediciones en cuarto, que no siempre eran dignas de crédito. El Primer Folio no se esfuerza en identificar la secuencia de la composición: las obras se clasifican por género -comedias,tragedias, etc.- y no por el orden en que se escribieron. En un intento de poner remedio a los errores y carencias de ediciones anteriores, dos expertos contemporáneos, Jonathan Bate yEric Rasmussen, acaban de publicar una nueva, totalmente revisada. A diferencia de otras ediciones de las obras completas del autor nacido en Stratford-upon-Avon, ésta sigue la Primer Folio sin mezclar sus textos con los de las editadas en cuarto, y se ajusta al orden en que las escribió Shakespeare. Sus responsables utilizan una larga serie de notas explicativas para ayudar a los lectores a imaginarse lo que ocurre en todo momento sobre el escenario. Además, incluyen los poemas y sonetos, así como algunas otras obras teatrales en las que Shakespeare se limitó a colaborar, pero que no figuraban en la primera edición. En el prefacio al Primer Folio, un famoso colega de Shakespeare, el actor y dramaturgo Ben Johnson, instaba a los lectores a centrar su atención en la obra de Shakespeare y no en su figura. Ello no ha impedido, sin embargo, una proliferación de biografías y estudios del bardo y dramaturgo, entre ellos los de AnthonyHolden, Stephen Greenblatt y Park Homan. La última en aparecer es la titulada "Shakespeare Revealed: A Biography", de René Weis, que trata de establecer las relaciones entre su obra y su vida en medio de la sociedad isabelina de su tiempo. Weis estudia, entre otras cosas, la rivalidad entre Shakespeare y Christopher Marlowe, la homosexualidad subyacente en sus sonetos, ya apuntada por otros, y sugiere incluso la posibilidad de que el autor inglés cojeara. EFE

miércoles, 21 de marzo de 2007


Debatía con un amigo acerca del amor platónico. Siempre he mantenido mi postura: será inútil pero es el único utópico y a la vez verdadero. Si nos remontamos a las raíces podemos ver lo que opina Sócrates a través de su discípulo Platón.


En primer lugar, Sócrates mismo confiesa haber pensado en algún momento que Eros era un dios, pero las sabias palabras de la sacerdotisa Mantineia le muestran su error: no se trata de un dios sino de un daimon, un intermediario entre lo humano y lo divino, hijo de Penía (pobreza) y Poros (recurso). Por esto busca satisfacer lo que no tiene y lo busca para siempre: "el amor es, en resumen, el deseo de poseer siempre el bien". Eros es deseo de poseer lo bueno imperecederamente, lo que relaciona el amor a la procreación que desea la inmortalidad. En este punto, Sócrates ha realizado un giro radical: en lugar de tomar el amor por referencia al objeto amado, que uno percibe como tan deseable y bello, habla desde la posición del amante, aquél que busca lo bello. Las ideas del amor platónico aparecen con todo su esplendor cuando se convierten en la búsqueda filosófica. Al llegar a cierta edad, todos deseamos dar a luz, es decir, procrearnos en pos de la inmortalidad. Precisamente, lo que se perpetúa eternamente es aquello que participa de la verdad.


Apología de Sócrates. Platón



martes, 20 de marzo de 2007




Desde la penumbra, puedo oír cómo me llamaba un sonido al otro lado de la puerta. Puedo sentir el latido violento de mi corazón que quiere escapar del pecho.


Ahora que tengo la certeza de que voy al encuentro de la muerte y, aunque tengo más miedo que nunca, no puedo evitar mezclar el recuerdo áspero de las encinas con el de todos mis hermanos corriendo en las noches de luna clara.


No sé lo que hay detrás de esa puerta, y no quiero saberlo, pero si ha de ser de ese modo y he de morir así, será matando. Embestiré al sol y no al rojo, y abrazaré a la muerte con dolor y sufrimiento, como lo hace un cobarde, como lo han hecho todos mis hermanos. Solo, ante todos.
C. García Burgos

martes, 13 de marzo de 2007

Carta a una víctima del 11-M





Estimada Bárbara:


Siento vergüenza y pena al mismo tiempo. Vergüenza por cómo nos estamos comportando con vosotros, las víctimas, aquellos a quienes dijimos conocer de los trenes de cada día; aquellos a quienes llamábamos como uno de los nuestros; a aquellos por los que lloramos esos días; a aquellos por quienes gritamos: ¡no está lloviendo, Madrid está llorando! Siento vergüenza por el espectáculo al que irresponsablemente nos han llevado unos y al que de forma insensata hemos entrado los otros. Siento vergüenza de no saber estar a la altura, de que mis lágrimas parezcan de cocodrilo, cuando intentan ser sinceras. Siento vergüenza, porque con vuestra fortaleza y dignidad nos estáis dando una lección a todos. Y siento pena. Una pena enorme por nosotros porque, de esta manera, así sin darnos cuenta, pisoteando sobre vuestras ausencias y dolor, perdemos todo lo ganado desde la Transición. Pues, una vez perdido el respeto por el otro, hemos perdido el respeto por lo más importante y, entonces, qué más da que salte por los aires el estado de Derecho, la Libertad e incluso, nuestra propia dignidad. Y mostremos nuestras vergüenzas sin ningún pudor.


Siento vergüenza y pena por no haber hecho nada para remediarlo. Por participar de esta orgía paranoica. Por arrogarme el derecho de hablar en tu nombre a veces. Por no interesarme por lo que verdaderamente quieres y necesitas. Por ser parte del motivo que te hace alejarte de España cada 11 de marzo, el día del aniversario por el que he de recordar siempre que eres una víctima del terrorismo, la locura y la barbarie humana.
por no haberme dirigido a ti antes, por no haberte escuchado, por estar mirándome el ombligo continuamente. Y siento rabia e impotencia por poder abandonar a mis compañeros en este momento, y ser un todo con una de las partes. Por no haber podido mantener mi promesa juvenil de que nunca más las dos españas han de enfrentarse en un duelo fraticida. Porque os hemos fallado: siento vergüenza y pena. Pero lo más duro, es que sé que ya no puedo pedir que nos perdonéis, pues vuestro ejemplo ni siquiera nos hace dignos de ello; y, por mucho que lo intentemos, nuestro arrepentimiento siempre llevará implícito un reproche al adversario. Tan sólo que sepáis que, como una losa, pesará sobre nuestras conciencias vuestro dolor.

Siento vergüenza y pena de mi misma por no haberme dirigido a ti antes, por no haberte escuchado, por estar mirándome el ombligo continuamente.
Y siento rabia e impotencia por no poder remediarlo. Por haberme dejado caer en el barro y revolcarme en él. Por no poder abandonar a mis compañeros en este momento, y ser un todo con una de las partes. Por no haber podido mantener mi promesa juvenil de que nunca más las dos españas han de enfrentarse en un duelo fraticida.



Porque os hemos fallado: siento vergüenza y pena. Pero lo más duro, es que sé que ya no puedo pedir que nos perdonéis, pues vuestro ejemplo ni siquiera nos hace dignos de ello; y, por mucho que lo intentemos, nuestro arrepentimiento siempre llevará implícito un reproche al adversario. Tan sólo que sepáis que, como una losa, pesará sobre nuestras conciencias vuestro dolor.

Mª José Hernández

martes, 6 de marzo de 2007


Se desmorona la noche. Empieza la tiniebla a diluirse. Asoman promesas de luz. En esos instantes, aún anteriores al día, el espacio no envuelve ni rumbos ni paisajes, dejando así adivinables los adentros del mundo, el reverso de lo cotidiano, la realidad más honda. Como vagos jirones de niebla flotan invisibles revelaciones. Todas para mí, pues sólo yo estoy aquí, viviéndome en este mundo en suspenso. La hora indecisa, la agonía de la noche en la espera del día, barre como hojas secas todos los ruidos urbanos. Me envuelve el susurro del viento, el empuje de la pleamar, las radiaciones acribillando el aire, la música de las esferas.


Respiro hondo un húmedo frescor vigorizante. Me penetra; mi cuerpo lo recibe entregándose. he dejado en la hondura del navío, en la cuarta cubierta donde vivo y trabajo, una luz de neón a todas horas, y emerjo aquí como el náufrago que recobra la vida a bocanadas. Renazco cada día, subiendo al alba, para vivir este intervalo augural, entre dos tiempos, el ayer y el hoy. En esa divisoria vislumbro mejor lo esencial, siempre escondido bajo lo urgente.



José Luis Sampedro. La senda del drago.

miércoles, 14 de febrero de 2007



Asterius, lugarteniente del Gobernador de Roma Calpurnio, fue designado para procesar a San Valentín, sacerdote de mucho prestigio en la ciudad eterna. Queriéndose burlar de él y de la religión cristiana le pidió que le devolviera la vista a una hija que tenía ciega de nacimiento. San Valentín en nombre del Señor le concedió el deseo y se produjo el milagro.
Ni que decir tiene que la familia se convirtió al cristianismo, pero de poco le sirvió al Santo que fue ejecutado en el año 270.
Así es como mártir de la cristiandad se hizo un hueco en el calendario y el 14 de Febrero se celebra su santo y por ende el día de los enamorados.

El Día de San Valentín moderno fue importado a Norteamérica en el siglo XIX por los británicos. Los primeros "valentines" producidos en masa datan de 1847 gracias a Esther A. Howland (1828 - 1904) de Worcester, Massachusetts.

El Día de San Valentín en los países de habla hispana
La fiesta se introdujo en España a mediados del siglo XX, con el motivo de incentivar la compra de regalos.
En Colombia no se celebra el 14 de febrero sino en septiembre, pues comercialmente febrero es el mes de la temporada escolar en la mayor parte del país. Es común la tradición del amigo secreto, que consiste en sortearse el recipiente de un regalo -hombre o mujer- sin que este sepa quién se lo obsequió.

El Día de San Valentín en los países no occidentales
Aunque China también ha importado esta celebración occidental, ya existía el Qi Qiao Jie (乞巧节, Día para mostrar las habilidades), celebrado el séptimo día del séptimo mes del calendario lunar (el próximo será el 19 de agosto de 2007.
Por su parte en Japón, además del festival de Tanabata (七夕), versión local del Qi Qiao Jie, el Día de San Valentín se celebra desde mediados del siglo XX, impulsado inicialmente por la compañía de chocolates Morozoff en 1936. Como particularidad, se destaca el hecho de que son las mujeres quienes regalan chocolates a los hombres, ya sean sus familiares, amigos o compañeros de trabajo. En este último caso, el obsequio se vuelve casi una obligación, pues deben regalarles chocolates a todos sus colegas (義理チョコ giri-choco, de giri, "deber", y choco, apócope de chokoreeto, "chocolate"). Como una especie de compensación, también producto del mercadeo, los hombres devuelven el favor un mes después, el 14 de marzo, celebración conocida como White Day ("Día blanco"), día en el cual se suelen regalar chocolates blancos, malvaviscos o cualquier obsequio de color blanco, incluso ropa interior. Además en México se tiene una emotiva celebración que es auténtica para los enamorados y siempre son los que promueven el amor en este país. En Mexico se celebra igualmente el 14 de febrero y en esta fecha se demuestra el amor entre los novios o esposos actualemente se dice que si mandas una rosa roja es de amor una blanca de paz y una amarilla de amigos.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Día_de_San_Valentín"