martes, 25 de septiembre de 2007


Las personas que no duermen la suficiente cantidad de horas son dos veces más propensas a morir por enfermedad cardíaca, según un amplio estudio británico difundido el lunes.
Pese a que los motivos están poco claros, los investigadores dijeron que la falta de sueño parece estar relacionada con un aumento de la presión sanguínea, lo cual está ligado al incremento del riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular (ACV).
Un análisis realizado durante 17 años a 10.000 funcionarios mostró que aquellos que reducían el sueño de siete a cinco horas o menos cada noche tenían 1,7 veces más riesgo de morir por cualquier causa y más del doble de padecer una muerte de origen cardiovascular.
Los resultados destacan el peligro de los estilos de vida modernos, plagados de ocupaciones, señaló Francesco Cappuccio, profesor de Medicina Cardiovascular de la University of Warwick, en la conferencia anual de la Sociedad Británica del Sueño, en Cambridge.
"Un tercio de la población del Reino Unido y más del 40 por ciento de la de Estados Unidos duerme menos de cinco horas por día, por lo que no es un problema menor", agregó el experto en una entrevista telefónica.
"Las presiones sociales actuales de recortar horas de sueño para que puedan hacerse más cosas no serían buenas, sobre todo si se reduce (el dormir) a menos de cinco horas" por noche, indicó Cappuccio.
Investigaciones previas resaltaron los posibles riesgos cardíacos generados por trabajar en turnos rotativos y por interrumpir el sueño.
Pero el estudio del equipo de Cappuccio, que fue financiado por los gobiernos británico y estadounidense, es el primero en relacionar la duración del sueño con las tasas de muerte.
El estudio observó los patrones de sueño de participantes de entre 35 y 55 años en dos momentos de sus vidas, entre 1985-1988 y 1992-1993, y luego controló su mortalidad hasta 2004.
Los resultados fueron ajustados tras tener en cuenta otros posibles factores de riesgo, como la edad al inicio del estudio, el sexo, el tabaquismo y el consumo de alcohol, el índice de masa corporal, la presión arterial y el colesterol.
La correlación con el riesgo cardiovascular en quienes dormían menos en la década de 1990 que en la de 1980 fue clara pero, curiosamente, también hubo una mortalidad elevada entre las personas que aumentaron las horas de sueño a más de nueve horas.
En este caso, no obstante, no hubo vínculo cardiovascular y Cappuccio dijo que era posible que la mayor cantidad de horas de sueño estuviera relacionada con otros problemas de salud, como depresión o fatiga ligada a un cáncer.
"En términos preventivos, nuestros resultados señalan que dormir consistentemente alrededor de siete horas por noche es óptimo para la salud", concluyó el autor.


Fuente: AFP

viernes, 21 de septiembre de 2007

jueves, 20 de septiembre de 2007

Miedo al miedo



Bauman: "miedo líquido"

"El miedo es más temible cuando es difuso, disperso, poco claro; cuando flota libre, sin vínculos, sin anclas, sin hogar ni causa nítidos; cuando nos ronda sin ton ni son; cuando la amenaza que deberíamos temer puede ser entrevista en todas partes, pero resulta imposible de ver en ningún lugar concreto. "Miedo" es el nombre que damos a nuestra incertidumbre: a nuestra ignorancia con respecto a la amenaza y a lo que hay que hacer -a lo que puede y no puede hacerse- para detenerla en seco, o para combatirla, si pararla es algo que ya está más allá de nuestro alcance."

Fuente: Blog El Borrador


A uno de los tantos señores X que acuden a contratar servicios sexuales a la madrileña Casa de Campo los municipales le han dado una sorpresa nada agradable. Cuando llegó a casa se encontró con su mujer echando humo y con una "cartita" que le había entregado la Policía.

Fuente: Diario Qué

Para gustos, las culturas


Al Azhar, la institución más prestigiosa del Islam suní, ha cesado a un jeque por emitir una fetua (decreto religioso) que autoriza a las mujeres a amamantar a sus colegas varones, para que puedan trabajar a solas en un mismo despacho.
Según informa el diario Daily News, la tradición islámica considera ilícito que una mujer esté a solas con un hombre con que el que pueda contraer matrimonio, por lo que sólo puede permanecer en solitario con su padre, hijo, sobrino, hermano o algún otro miembro de su familia.
Para solventar el conflicto que generaba que hombres y mujeres compartieran una misma oficina, el clérigo Ezat Atiya emitió una fetua en mayo pasado en la que aseguraba
si la mujer ha amamantado al varón cinco veces se convierte en su «madre de leche»si la mujer ha amamantado al varón cinco veces se convierte en su «madre de leche» y de ese modo los dos adultos pueden trabajar juntos.
El polémico decreto no sentó muy bien en el departamento de «Hadiz» (palabras atribuidas al profeta Mahoma) de la universidad de Al Azhar, al que pertenecía Atiya, que finalmente ayer tomó la decisión de destituir al clérigo.
Al Azhar ya condenó el decreto cuando fue difundido y emitió un comunicado para aclarar que esa fetua «contradice los principios de la religión islámica y la moral, además de dañar a Al Azhar como una institución islámica respetable».


miércoles, 19 de septiembre de 2007


Rusia ha creado una bomba que mata, pero no contamina. No me extraña. Vivimos en un mundo en el que hay yogures dulces que no llevan azúcar. La fruta viene embotellada, así no hay que pelarla. En las guerras no hay muertos civiles, sólo daños colaterales. Los coches ahora son ecológicos, pero siguen quemando petróleo. Las grandes promotoras, sostenibles. Las eléctricas, también. Tenemos derecho a una vivienda, pero muchos no pueden acceder a ella. A los padres se les da dinero por tener niños, lo necesiten o no. Si mueren cientos de civiles por una crisis en el Congo, lo que nos preocupa es que no haya coltán para nuestros móviles. No conocemos al vecino de al lado, pero chateamos con desconocidos a miles de kilómetros de distancia. Los atentados son graves o no, según la nacionalidad de las víctimas. Los ciegos son ahora deficientes visuales, pero siguen teniendo que hacer eslalon de obstáculos por las aceras. Los psicólogos, orientadores en los institutos, donde los alumnos están más perdidos que nunca. ¿Volveremos algún día a llamar a las cosas por su nombre?.


Fuente: Opinión. El País


Sonríe de oreja a oreja, de forma ficticia pero universal. Es el Smiley :-), el primer y más famoso emoticono de la historia que cumple mañana 25 años.
La omnipresente carita redonda festeja su cuarto de siglo por todo lo alto en su lugar de nacimiento, la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburg (Pensilvania). Y lo hace sonriendo, claro.
Y no es para menos porque este icono ha revolucionado la comunicación no verbal en el ciberespacio: el pequeño Smiley ha logrado vencer las limitaciones que tiene el comunicarse por texto sin poder expresar emociones o expresiones faciales.
Con esta capacidad, que transmite únicamente por dos puntos, un guión medio y un paréntesis, el Smiley seguramente ha evitado algún que otro enfado injustificado entre internautas.
El creador de este emoticono es Scott E. Fahlman, profesor de investigación de la Universidad Carnegie Mellon, que estos días no tiene tiempo para dedicarse a su afición, la inteligencia artificial y sus aplicaciones informáticas. Está abrumado por las llamadas y felicitaciones que recibe en su despacho de Pittsburg.
Cuando Fahlman inventó este emoticono, tenía 34 años, y casi nadie utilizaba ordenadores. Menos aún enviaban mensajes, pero la Universidad Carnegie Mellon era ya un hervidero de innovación y de largas conversaciones electrónicas.
El :-) nació así:
Se colgaban mensajes fluorescentes con caracteres en naranja o verde constantemente en los boletines internos de la universidad frecuentados tanto por alumnos como por profesores.
Entre mensajes oficiales, preguntas científicas y contenidos más distendidos, alguien envió un correo bromeando sobre una supuesta contaminación en un ascensor, lo que desató un gran debate sobre el límite del humor en la red y cómo marcar los comentarios divertidos para que nadie se los tomara en serio.
Fahlman, que llevaba entonces solamente unos años como profesor en la Universidad de Carnegie Mellon, envió su respuesta con el siguiente contenido: "propongo la siguiente secuencia de caracteres para los bromistas: :-)", escribió. "Leedla de lado", aconsejó a los internautas.
El mensaje fue colgado en el boletín electrónico el 19 de septiembre de 1982 a las 11:44 de la mañana. Así fue cómo el Smiley vio la luz en la red hace exactamente 25 años.
En el mismo correo, Fahlman propuso utilizar :-( para aquellos mensajes que no son broma. Este símbolo pronto se convirtió en una herramienta para reflejar la frustración, el enfado o el desagrado de una persona.
La propuesta de este profesor fue acogida con gran entusiasmo entre los alumnos y empleados de la Universidad de Carnegie Mellon, y el Smiley saltó rápidamente a otras universidades y foros a través de la entonces todavía rudimentaria red.
En pocos meses aparecieron nuevas expresiones de "smilies" como el que se queda boquiabierta :0 ó el que guiña ;-). Se había creado un nuevo hobby entre los cibernautas.
Desafortunadamente, Fahlman no guardó una copia de su mensaje de aquél día de octubre, porque no le concedió mayor importancia a su invento.
Con el tiempo, sin embargo, se dio cuenta de que el fenómeno de su Smiley no iba a ser solamente una moda pasajera, sino que perduraría en el tiempo, que se iba a expandir por todo el mundo y al mismo ritmo que Internet entraba en más y más hogares.
Durante años "su" Smiley original había estado perdido, hasta que un compañero suyo de la Universidad Carnegie Mellon, Jeff Baird, lo localizó con otros tres amigos, haciendo un "esfuerzo heroico" y justo a tiempo para celebrar su entonces 20 aniversario, según cuenta el propio Fahlman en su página web.
Con motivo del 25 aniversario de su cara sonriente, Fahlman explicó a Efe que a pesar de los años transcurridos, sigue sin salir del asombro y ve divertido el éxito que ha tenido su invento.
Este estadounidense, que vive con su mujer en el campus de la misma Universidad, ve con orgullo y fascinación cómo "un pequeño mensaje que puse en unos 10 minutos, se ha transformado en algo que se ha extendido a todo el mundo", señala.
Fahlman nunca recibió una contraprestación económica por su invento, que utilizan cada día millones de internautas.
Pero él cree que debe ser así: "es mi pequeño regalo para el mundo", dice.