viernes, 30 de noviembre de 2007

Sí que estamos buenos


He encontrado un buen post de toda una amiga. Dicen que mal de muchos consuelo de tontos y tienen razón. Individuos que buscan y buscan entre el miedo y la ceguera su propia necesidad. Almas vacías subidas en limusinas, cuerpos que buscan sexo sin amor, edenes desérticos, tejados sin cimientos.

Que os guste el post.

Del amor que no se cruza

jueves, 29 de noviembre de 2007


La torre Eiffel, la fuente de Apolo del castillo de Versalles o los edificios estilo Haussmann se repiten en las calles de la capital francesa. Miles de chinos ya no usan sus ahorros para cruzar el mundo y conocer París gracias a la réplica de una parte de la ciudad construida a 200 kilómetros de Shangai.
El grupo de 20 personas ha venido a pasar el día a Tianducheng, que significa literalmente "ciudad celeste" y donde el grupo constructor Guangsha ha construido un barrio entero imitando a la capital francesa.

En total, un millón de metros cuadrados imitan a Francia en esta particular ciudad y la superficie quiere multiplicarse por cinco en la próxima década.


Parece que los souvenirs son ahora a tamaño real. Qué cosas.


Fuente: AFP

martes, 27 de noviembre de 2007


Esta mañana un duende me ha traído un sobre de azúcar amargo para echarlo al café. Esto es lo que decía su leyenda:


Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes.


Napoleón Bonaparte

Verdades a voces


Esta carta no debería ir aquí escrita. La razón es muy simple. Cuando se hace una promesa, no se debe incumplir, aunque dicha promesa contradiga la voluntad propia en aras de la ajena. Por otro lado, quien me conoce sabe que no me importa gritar mi verdad a voces, o rectificar, si en algún momento descubro que para mí aquélla deja de serlo. Esta carta, pues, va dirigida a alguien pero cualquiera es libre de tomar partido en ella.

Si me preguntas, te diré que prefiero utilizar la copa, por fino que sea el cristal, a guardarla en la vitrina. Si me preguntas, te diré que prefiero caerme mil veces a no atreverme a dar un paso. Si me preguntas, te diré que prefiero errar, a ni siquiera intentarlo. Te diré a voces que prefiero vivir, aunque no me lo preguntes. No pasa nada, me dices. Eso es lo peor que puede pasar.

domingo, 25 de noviembre de 2007

La caja eterna


Me han enviado una invitación para escribir un microrrelato. No espero que gane el concurso pero me he divertido haciéndolo. El requisito es que la tele tiene que aparecer en alguna parte. ¿Por qué no dedicarle algo, a pesar de todo?

Mi padre me contó que, hace años en el pueblo, todos se esforzaban para encontrar al señor que hablaba dentro de la caja de madera y cristal que vino de la ciudad. A mí nunca me ha parecido una caja. Sin embargo, acabé por creer a mi padre cuando busqué al señor que había pintado la pantalla de colores. Mi hija aún no lo entiende.



sábado, 17 de noviembre de 2007

Centro di gravità permanente



Eso decía una canción de alguien que por original ha conseguido que compre más de un disco suyo y me aprenda de memoria más de una de sus letras únicas, incluso en italiano. Los centros de gravedad suelen ser bastante pesados, como las subordinadas de Cicerón. Cuando en ocasiones he tenido que enfrentarme a proposiciones encadenadas, kilométricas, llenas de nobles sucesiones de sintagmas me las he visto y me las he deseado. Sin embargo, para mí, la traducción de De Amicitia, aparte de haberme resultado un gran reto por su dificultad, también me ha servido para reflexionar sobre muchas cosas. Algún bromista me dirá que eso me pasa por aprender latín. Ya sabemos que, en alguna que otra cultura, la curiosidad mató al gato pero digo yo que mejor será muerto alguna vez que no-vivo todo el tiempo. Y eso es lo que ocurre ahora, que Cicerón está tan pasado de moda como sus subordinadas o los centros de gravedad. La adolescencia se perpetúa en esta sociedad en la que vivo, hasta el día del juicio, en el que, llegado el momento, no hay nada que declarar, excepto apatía, egoísmo y sinsentido como únicas opciones tomadas a lo largo de una vida. El amor ha quedado reducido al mando de la Play, al coche deportivo o a un trozo de látex usado. Y mira que me jode esto último, porque teniéndome por progresista y por abierta, en esto casi veo más razonable la posición de las Legionarias de Cristo, que la adoptada por la panda de gilipollas que se apuesta los sábados en los bares de copas por ver si caza lo que sea para poder echar un quiqui "sin consecuencias" cada fin de semana. Habiendo gaYOlas…ganas de perder el tiempo. Existiendo el amor auténtico, son ganas de estar mareando la perdiz para nada. Y es que cada vez estoy más convencida que los “valores” o lo que es lo mismo, la falta de valores que deshumanizan a esta sociedad, basada en el hedonismo, los bienes materiales y el yo individualista como única realidad, desplazan y demonizan erróneamente el sacrificio, el riesgo, el sufrimiento o el compromiso y los consideran como aspectos a evitar. Y digo erróneamente, porque el equilibrio sólo se consigue con el compendio de todos ellos. Por tanto, y siempre en mi desilusionada opinión, la mayoría de las vidas que se fundamentan únicamente en estas premisas acaban siendo vidas de abrefácil y muertes en vida, totalmente ingrávidas. A un autor se le ocurrió decir por boca de Hamlet, uno de los pasajes más bellos y más llenos de fuerza que he leído nunca.
Life's but a walking shadow, a poor player, that struts and frets his hour upon the stage, and then is heard no more; it is a tale told by an idiot, full of sound and fury, signifying nothing.
Siempre que la releo me conmueve hasta el punto de verme obligada a luchar contra la desesperación y secundar esa máxima actual de Otro Mundo es Posible, aunque esto no sea, ni por asomo, probable.