sábado, 7 de julio de 2007

viernes, 6 de julio de 2007


Ejercer el voluntariado por Internet es "cosa de hombres" según un estudio elaborado por la Fundación Cibervoluntarios, que refleja que de entre quienes colaboran con proyectos solidarios desarrollados a través de la Red un 66% son hombres y un 34%, mujeres.
El estudio define así el perfil del 'cibervoluntario' en España como el de un hombre que tiene dos o más ordenadores, es solidario, tiene un alto nivel educativo, generalmente de la rama científico-tecnológica, y manifiesta un "interés innato hacia los avances tecnológicos y todo tipo de herramientas".
Según informó la fundación en un comunicado, es de destacar que "en los últimos años se ha incorporado un perfil" nuevo: el de personas prejubiladas o jubiladas. Actualmente, este colectivo representa el 13% de los voluntarios de la organización. Del resto de los colaboradores, un 42 por ciento tiene entre 18 y 30 años, y un 43 por ciento, entre 31 y 50.
Estos cibervoluntarios se dedican, a través de la fundación, a "garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso, conocimiento y utilización de las nuevas tecnologías" mediante la participación en proyectos que tienen que ver con el ámbito digital.
Para la presidenta de la Fundación, Yolanda Rueda, estas personas "desarrollan un papel vital de conexión entre lo local y lo global en la sociedad de la información, contribuyen a detectar y canalizar necesidades y demandas y en su búsqueda de soluciones, y generan innovación social, a través de las nuevas tecnologías y de una manera cercana y útil".
"Para ser cibervoluntario sólo es necesario ser una persona curiosa, proactiva, con ganas de aprender, pasión por compartir y entusiasmo por las Nuevas Tecnologías", informó la fundación, que ofrece a través de su página web (http://www.cibervoluntarios.org/) un acceso para tramitar las inscripciones.

lunes, 2 de julio de 2007


Todo preparado. Bajamos las últimas cajas. Un autobús rosa rememora al pintado tras la pintada de la célebre película australiana que dio la vuelta al mundo. Afortunadamente no tuvimos que soportar pintadas ni abucheos, como les ocurre a los protagonistas de Priscila en alguna ocasión. En este caso y como todos los años, la alegría se mezcló con las gotas de sudor de una de las tardes más calurosas y cálidas de este año. Merecieron la pena todo ese agobio de prisas en una semana entera llena de preparativos para el acontecimiento.

Nos colocamos en el segundo piso, que lleva el techo descubierto, como los sightseeings para los turistas. El autobús rosa sube por Princesa, ante la mirada de asombro de algunos transeúntes que desafiaban el calor del asfalto madrileño a las cinco de la tarde. Las últimas instrucciones dejan paso a Alaska que por enésima vez repite la consigna. A quién le importa. Hasta ahora, nadie ha replicado aunque siga habiendo para todos los gustos. Al atravesar las calles, unos nos miran con la boca abierta, otros con cierto escepticismo y hasta con recelo. Los más simpáticos nos sonríen y saludan con la mano. Los más audaces se atreven incluso a hacerle los coros a Alaska, que, por cierto, vino también en carroza este año. Con una para ella solita, con foto en el lateral y todo. 45 carrozas que tardaron seis horas en desfilar por un recorrido en el que no cabía nadie más. Este año, aparte de todos los componentes del desfile, a los simpatizantes que todos los años se desplazan desde la geografía española se han unido personas de toda Europa.

Gorras rojas, gafas arco iris, abanicos de colores, taconazos, decibelios, decibelios, decibelios, color, color, color. Pasamos a los fornidos “centuriones”, con sus “chocolatinas” al sol. Después un camión de orgullosas damas, tan fuertes como los centuriones. Miss Orgullo, con sus casi dos metros, incluidas las plataformas en que iba subida, echaba su melena morada al viento, entre las banderas blancas y rojas. No pasó desapercibida.

Los que todavía ven en blanco y negro, consideran de esta fiesta reivindicativa como un carnaval que hay que evitar. Eso lo dicen los que suelen alejarse del color y la alegría. Afortunadamente, no estuvieron.


Muy buena la dirección y la interpretación. Da mucho miedo. Aunque no mucho más que algunas personas con las que me cruzo a diario, y es que la ira no es patrimonio de algunos largometrajes soberbios, qué le vamos a hacer.

viernes, 22 de junio de 2007

W. Churchill


“La única guía de un hombre es su conciencia. El único escudo para su memoria es la rectitud y la sinceridad de sus acciones. Resulta muy imprudente recorrer la vida sin este escudo, porque muy a menudo somos ridiculizados por el fracaso de nuestras esperanzas y el trastorno de nuestros cálculos; sin embargo, con este escudo, sea cual fuere nuestro destino, siempre marchamos por el sendero del honor”






Leo un artículo de Luis Solana en Elplural.com. Me ha gustado, sobre todo la parte que toca las declaraciones de W. Churchill. Lo transcribo a continuación




Lo he leído esta semana en el semanario El Siglo: parece que le le ha dolido a usted que hasta El País le criticara más o menos directamente por un posible pecado de ingenuidad. Las críticas de El Mundo, de ABC o de La Razón, se daban por seguras y fijas. Pero esos matices de El Páis… Tengo comprobado que, contra lo que mucha gente se cree, los políticos son seres humanos como los demás. Y sufren y se ponen nerviosos y les contrarían ciertas cosas y les desconciertan algunos comentarios de prensa, radio y televisión. Ha sido siempre así (en democracia, claro), lo es ahora y lo será mañana. No se si será verdad lo que he leído, pero encuentro lógico que a José Luis Rodriguez Zapatero le haya bajado la moral la respuesta de los medios de comunicación a sus esfuerzos (fallidos) para conseguir el final negociado de ETA. Es impresionante la distancia que va entre un sí y un no en esto de la política. ¿Podeis suponer cómo estaríamos políticamente hoy si ETA hubiera continuado (con esperanza) las negociaciones que el Parlamento apoyó? El PP estaría aferrado, con desesperación, al atentado del 11-M, al ácido bórico y a la mina Conchita. Y sin esperanza de gobernar en muchos años. Ahora ha aflojado la presión del asunto 11-M para pasar a abanderar las manifestaciones con De Juana Chaos o Navarra por todos los rincones, incluidos los parlamentarios. Más una machacona teoría de que las negociaciones siguen en secreto. Todo esto tiene que hacer daño a la moral de cualquiera, incluida la del Presidente del Gobierno. He repasado (lo hago a menudo) la biografía de Winston Churchill. Seguramente es la figura contemporanea que mejor representa la lucha contra la adversidad capaz de convertir un fracaso en un triunfo. Le quiero enviar a J.L.Rodriguez Zapatero un texto de W. Churchill para que confirme que tiene toda la razón al hacer lo que hace. En noviembre de 1940, Inglaterra, estaba al borde de la derrota por los nazis. El Parlamento británico se reunió a las 12 del mediodía par escuchar al Premier. Esto dijo. “La única guía de un hombre es su conciencia. El único escudo para su memoria es la rectitud y la sinceridad de sus acciones. Resulta muy imprudente recorrer la vida sin este escudo, porque muy a menudo somos ridiculizados por el fracaso de nuestras esperanzas y el trastorno de nuestros cálculos; sin embargo, con este escudo, sea cual fuere nuestro destino, siempre marchamos por el sendero del honor” ¡Animo! Sr. Zapatero: no dude que usted está caminando por ese sendero del honor que definía Churchill en los peores días para su patria. Y recuerde Presidente: Churchill siguió por ese camino y ganó la guerra.




Luis Solana


Fuente: Elplural.com