martes, 14 de agosto de 2007

Carta de un gran jefe indio al presidente de los Estados Unidos


Rusia ha conquistado el océano Glaciar Ártico. Por lo menos eso ha querido demostrar el primer ministro ruso, Vladimir Putin, enviando una expedición a las profundidades marinas –a más de 4.000 metros- para reclamar como parte de su territorio la cordillera submarina Lomonósov y plantar la bandera nacional rusa justo bajo el Polo Norte.
La bandera, que está hecha de titanio para resistir la corrosión marina, no es la única que se quiere clavar en los fondos marinos. La cordillera Lomonósov se extiende a lo largo de 1800 kilómetros desde las Nuevas Islas siberianas de Rusia hasta las islas Ellesmere (Canadá) y Groenlandia (Dinamarca). Daneses y canadienses están realizando sus propias investigaciones con el fin de reclamar para ellos el territorio. EE UU también se ha unido al grupo de países que quieren ampliar su territorio submarino.

Fiebre
Esta fiebre por conquistar el mar parece que se suma a las luchas por la tierra que tantas guerras han ocasionado en la historia del ser humano. Convendría recordar la carta que escribió el jefe Seattle, líder indio de la tribu de los Dewamish, al presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce, ante el ofrecimiento que le había hecho éste en 1854 para que le vendiese sus tierras a los colonos blancos. El jefe Seattle no podía entenderlo: Somos tierra que camina.

Carta del jefe Seattle:
"El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe en Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables, como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo? ¿El calor de la tierra? Esa idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podrías comprárnoslos a nosotros? Lo decidiremos oportunamente. Habéis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para este pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta la memoria del hombre de piel roja.

Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta bella tierra, porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra, y ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra, y ella es parte nuestra. Las fragantes flores son nuestras hermanas: el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las crestas rocosas, la savia de la pradera, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por eso, cuando el Gran Jefe en Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. Él será nuestro padre, y nosotros seremos sus hijos. Por eso, consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sangradas, y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son, y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos, habla de acontecimientos y recuerdos en la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que darías a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro, porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano, sino su enemigo. Cuando la ha conquistado, la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él la sepultura de sus padres sin que le importe. Olvida la sepultura de sus padres y el derecho de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el Cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fueran corderos y cuentas de vidrios. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras de sí sólo un desierto.

No lo comprendo. Nuestra manera de ser es distinta de la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler la vista del hombre de piel roja. Pero quizás sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el rozar de las alas de un insecto. Pero quizás sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar a los oídos. Y ¿qué clase de vida es cuando el hombre es incapaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de la rana alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cara del lago y el olor del mismo viento, purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.

El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor.

Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas como sagradas, un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre la pradera, abandonados allí por el hombre blanco, que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo cómo el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas entre sí.

Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.

Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red, se lo hará así mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.

Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con él de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Quizás seamos hermanos después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco quizás descubra algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueños de Él, tal como deseáis ser dueños de nuestras tierras, pero no podréis serlo. Él es el Dios de la Humanidad, y su compasión es igual para el hombre de piel roja que para el hombre blanco. Esta Tierra es preciosa para Él, y causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche, sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial.

Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza el sobrevivir..."


Fuente: El Plural.com


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No estudié derecho porque sabía que el saber de leyes no acabaría con la injusticia. Sin embargo, está bien estudiar las canciones. La música va a juego con la letra y siempre hay aguna que se ajusta al estado de ánimo. La música acompaña a la soledad. Las leyes no siempre acompañan a la justicia.

miércoles, 25 de julio de 2007




Los húngaros bien podrían tener que concurrir a las urnas a comienzos de 2008 para votar sobre la legalización de la siesta, después de que la Comisión Electoral Nacional (OVB) anunciara este martes la aceptación de principio de una solicitud de referéndum.
"¿Están ustedes de acuerdo para que el parlamento de la República de Hungría cree una ley sobre la introducción de la siesta?", era la pregunta que aparecía en el sitio oficial de la OVB, en una lista de las materias que podrían ser objeto de un referéndum popular.
"Puesto que la OVB atesta que la iniciativa cumple con todas las condiciones de forma y de contenido exigidas por la ley, la OVB no ve obstáculos para aceptar la petición", añadió la misma fuente.
La persona que propuso la idea, cuya identidad no fue revelada, deberá reunir las 200.000 firmas necesarias para la presentación del referéndum, que podría llevarse a cabo en la primavera de 2008.
Aunque es relativamente fácil proponer un referéndum en Hungría, sólo dos han concluido con éxito: el que permitió el ingreso de Hungría a la Unión Europea (UE) y el que determinó la incorporación del país a la OTAN. Las restantes propuestas no reunieron las condiciones legales estipuladas en la Constitución.


Agencia France Presse



domingo, 22 de julio de 2007


Me han enviado esta noticia sobre el fenomeno "adultkid", estas personas que a pesar que son adultas, tienen gustos de niños y bueno, no tan niños. Esta persona se define como tal y nos explica un poco de qué va este nuevo esnobismo. Que aunque una no sea muy creyente, Dios nos pille confesaos.


"Aquéllos que van a trabajar con zapatillas, algunos en bicicleta, los fines de semana practican skate o ven a el Bio-Bio a comprar o cambiar juegos de Playstation, usan poleras de astroboy, en sus notebook tienen más del 80% de sus discos duros ocupados con juegos tipo RPG o en primera persona. Bueno..yo soy de ese tipo de personas y pensaba que yo estaba mal, que tenía problemas de madurez y hasta pensé en visitar alguna vez al sicologo, pero me he dado cuenta que no es así, que no estoy mal y que casi es un estilo de vida, como los punk o los trasher. No sé que es lo que define a un "Adultkid" de otro, pero creo que si te gustan las cosas de niños, caes dentro de ese rango".


En fin, modas que vienen y van. Con tal de estar de moda y de ser "cool" vale cualquier gilipollez, ya que una cosa son los gustos personales, todos muy respetables, y otra cosa los gustos que impone la moda. En la sociedad de las apariencias, del materialismo y de la imagen, la vigorexia y la anorexia se permiten campar a sus anchas; son hijas de la imagen y nietas de la estupidez.

domingo, 15 de julio de 2007





La idea no es nueva y parece que este tipo de películas, según he podido leer en las notas de la misma no se hacen más a menudo por miedo a que los fans de los cómics no vean reflejados a sus ídolos en la pantalla de forma correcta. Una pena, porque a los que a una edad hemos sido fans del cómic, hemos devorado todos los que nos llegaban a las manos y aprendimos a leer con ellos nos encantaría que todos los personajes de cómic fueran siguiendo uno por uno a la pantalla en persecución de Superman, Batman y Spiderman para alegrar el presente de unos y el pasado de otros.
Es una buena idea que los buenos se unan para hacer una película aunque ésta sea de buenos y malos porque se sabe que en las películas americanas siempre ganan los primeros y, por tanto, el resultado es que la película sale redonda. Ni que decir tiene que unos magníficos efectos especiales que consiguen que lo trepidante de la acción nos lleve incluso a dejarnos sin resuello son el eje más importante de la película. Sin embargo, no sería justo pasar por alto el guión. La ironía, la sátira y los ingeniosos guiños críticos que éste le hace continuamente al sistema y al american way of life provoca la sonrisa durante todo el largometraje, cuando no la carcajada.
Magnífica película de entretenimiento.

viernes, 13 de julio de 2007


Los científicos han confirmado lo que la sabiduría común mantiene desde hace tiempo: que las personas pueden suprimir los recuerdos emocionalmente conflictivos, y dijeron el jueves que ahora habían esbozado el proceso cerebral responsable.
Los investigadores dijeron que sus hallazgos pueden llevar a ayudar a los pacientes con desórdenes postraumáticos por estrés o ansiedad a controlar sus recuerdos.
"Estás cerrando partes del cerebro que son responsables de almacenar memorias", dijo Brendan Depue, un estudiante de doctorado de neurociencia en la Universidad de Colorado que trabajó en el estudio. Dijo que su equipo descubrió que el centro emocional del cerebro también se cierra.
Para su estudio, Depue y sus colaboradores enseñaron a 18 voluntarios adultos a asociar fotos de caras humanas con imágenes de accidentes de coches o soldados heridos. Les enseñaron cada cara una docena de veces y se les pidió que recordaran u olvidaran la imagen angustiosa asociada con cada una de ellas.
Cuando trabajaron para bloquear una imagen particularmente negativa, y después miraron la cara una última vez, no podían identificar su pareja angustiosa en casi la mitad de las veces, según el estudio publicado en la edición del viernes de la revista Science.
Los científicos usaron un método de imagen cerebral denominada imagen de resonancia magnética funcional, o fMRI, que muestra la actividad cerebral en tiempo real, para supervisar lo que sucedía en el cerebro. Obtuvieron datos útiles de 16 personas.
En la prueba, estaba activada una zona del cortex prefontral - donde se controlan los pensamientos complejos y las acciones. Esto parece dirigir un descenso de la actividad en el cortex visual, donde se procesan las imágenes.
El hipocampo, donde los recuerdos se forman y recuperan, y la amígdala, el centro emocional, fueron desactivados posteriormente.


Reuters