martes, 30 de octubre de 2007

Sobre la discriminación ligüística



Os transcribo un post de una amiga bloguera, por si alguien conoce algún caso y quiere contarlo en el apartado comentarios:
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No me he propuesto montar la polémica gratuitamente, en cuanto que vivo en Barcelona y jamás he tenido problemas con los catalanes a la hora de entenderme y conversar, a pesar de que no hablo catalán. Más bien al contrario, quiero comprobar hasta qué punto es cierto que se veta a los profesionales por motivos de normativa lingüística por encima de su valía objetiva.

Por ello, necesito saber casos concretos y demostrables de periodistas, escritores, colaboradores de medios o profesores que hayan tenido problemas para trabajar en la televisión, la radio o la universidad por no hablar catalán.

Si sabéis de medios o facultades en las que se aplican cupos o se discrimina a gente preparada alegando la cuota de la programación en 70% en catalán, os agradeceré que me escribáis.

No quiero caer en este trabajo en el típico maniqueísmo en el que caen los medios de comunicación al tratar este tema, por lo que agradeceré la seriedad de los comentarios porque serán contrastados con los medios o centros de enseñanza aludidos para que no se cuele ninguna denuncia falsa o interesada.

Por último, os agradeceré que paséis esta consulta a quien creáis que puede aportarme algo.
Gracias por la colaboración.

Elisabeth G. Iborra
La Generación del Imposible

Link del post original



domingo, 14 de octubre de 2007

sábado, 13 de octubre de 2007


La poesía no hace que algo suceda,

dijo W.H.Auden.

Apenas sobrevive, dijo.

No dijo por qué. Sobrevive como

sobrevive la imposibilidad.

Es decir, nuestro amor,

o el bisonte que hace cruces en la arena

olvidado de sus dientes de leche.

Es bello eso. Significa

que el frío de conocerse

puede tener otro destino.

Lo que nadie dijo

está bajo las máscaras

que la verdad necesita.

Mis ganas de dar besos y palabras

son un cuarto muy grande donde

se sienta absurdamente el corazón.

Es decir, sobrevive.

En el tajo de sus corrientes extrañas.



Juan Gelman


Ayer a las once fumaste un cigarro


te encontré sentado


nos quedamos allí a perder todos tus tranvías


los míos estaban ya perdidos por naturaleza propia


Anduvimos diez kilómetros a pie


nadie nos vio pasar excepto claro los porteros


pertenece a la naturaleza de las cosas ser visto por los porteros


Mira como sólo tú sabes hacerlo


la calle las costumbres


El público


La tela de tus pantalones está muerta de frío y hay cuatro mil personas interesadas en ello


No importa que me abracen tus ojos de extremo a extremo azules


así será durante mucho tiempo


pero no te preocupes no te preocupes mucho


nosotros sólo tenemos que ver con el presente perfecto


corsarios de ojos de gato impenetrable maravillados maravillosos únicos


ni pretérito ni futuro tiene nuestro extraño verbo


Mário Cesariny

martes, 9 de octubre de 2007