jueves, 29 de noviembre de 2007


La torre Eiffel, la fuente de Apolo del castillo de Versalles o los edificios estilo Haussmann se repiten en las calles de la capital francesa. Miles de chinos ya no usan sus ahorros para cruzar el mundo y conocer París gracias a la réplica de una parte de la ciudad construida a 200 kilómetros de Shangai.
El grupo de 20 personas ha venido a pasar el día a Tianducheng, que significa literalmente "ciudad celeste" y donde el grupo constructor Guangsha ha construido un barrio entero imitando a la capital francesa.

En total, un millón de metros cuadrados imitan a Francia en esta particular ciudad y la superficie quiere multiplicarse por cinco en la próxima década.


Parece que los souvenirs son ahora a tamaño real. Qué cosas.


Fuente: AFP

martes, 27 de noviembre de 2007


Esta mañana un duende me ha traído un sobre de azúcar amargo para echarlo al café. Esto es lo que decía su leyenda:


Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes.


Napoleón Bonaparte

Verdades a voces


Esta carta no debería ir aquí escrita. La razón es muy simple. Cuando se hace una promesa, no se debe incumplir, aunque dicha promesa contradiga la voluntad propia en aras de la ajena. Por otro lado, quien me conoce sabe que no me importa gritar mi verdad a voces, o rectificar, si en algún momento descubro que para mí aquélla deja de serlo. Esta carta, pues, va dirigida a alguien pero cualquiera es libre de tomar partido en ella.

Si me preguntas, te diré que prefiero utilizar la copa, por fino que sea el cristal, a guardarla en la vitrina. Si me preguntas, te diré que prefiero caerme mil veces a no atreverme a dar un paso. Si me preguntas, te diré que prefiero errar, a ni siquiera intentarlo. Te diré a voces que prefiero vivir, aunque no me lo preguntes. No pasa nada, me dices. Eso es lo peor que puede pasar.

domingo, 25 de noviembre de 2007

La caja eterna


Me han enviado una invitación para escribir un microrrelato. No espero que gane el concurso pero me he divertido haciéndolo. El requisito es que la tele tiene que aparecer en alguna parte. ¿Por qué no dedicarle algo, a pesar de todo?

Mi padre me contó que, hace años en el pueblo, todos se esforzaban para encontrar al señor que hablaba dentro de la caja de madera y cristal que vino de la ciudad. A mí nunca me ha parecido una caja. Sin embargo, acabé por creer a mi padre cuando busqué al señor que había pintado la pantalla de colores. Mi hija aún no lo entiende.



sábado, 17 de noviembre de 2007

Centro di gravità permanente



Eso decía una canción de alguien que por original ha conseguido que compre más de un disco suyo y me aprenda de memoria más de una de sus letras únicas, incluso en italiano. Los centros de gravedad suelen ser bastante pesados, como las subordinadas de Cicerón. Cuando en ocasiones he tenido que enfrentarme a proposiciones encadenadas, kilométricas, llenas de nobles sucesiones de sintagmas me las he visto y me las he deseado. Sin embargo, para mí, la traducción de De Amicitia, aparte de haberme resultado un gran reto por su dificultad, también me ha servido para reflexionar sobre muchas cosas. Algún bromista me dirá que eso me pasa por aprender latín. Ya sabemos que, en alguna que otra cultura, la curiosidad mató al gato pero digo yo que mejor será muerto alguna vez que no-vivo todo el tiempo. Y eso es lo que ocurre ahora, que Cicerón está tan pasado de moda como sus subordinadas o los centros de gravedad. La adolescencia se perpetúa en esta sociedad en la que vivo, hasta el día del juicio, en el que, llegado el momento, no hay nada que declarar, excepto apatía, egoísmo y sinsentido como únicas opciones tomadas a lo largo de una vida. El amor ha quedado reducido al mando de la Play, al coche deportivo o a un trozo de látex usado. Y mira que me jode esto último, porque teniéndome por progresista y por abierta, en esto casi veo más razonable la posición de las Legionarias de Cristo, que la adoptada por la panda de gilipollas que se apuesta los sábados en los bares de copas por ver si caza lo que sea para poder echar un quiqui "sin consecuencias" cada fin de semana. Habiendo gaYOlas…ganas de perder el tiempo. Existiendo el amor auténtico, son ganas de estar mareando la perdiz para nada. Y es que cada vez estoy más convencida que los “valores” o lo que es lo mismo, la falta de valores que deshumanizan a esta sociedad, basada en el hedonismo, los bienes materiales y el yo individualista como única realidad, desplazan y demonizan erróneamente el sacrificio, el riesgo, el sufrimiento o el compromiso y los consideran como aspectos a evitar. Y digo erróneamente, porque el equilibrio sólo se consigue con el compendio de todos ellos. Por tanto, y siempre en mi desilusionada opinión, la mayoría de las vidas que se fundamentan únicamente en estas premisas acaban siendo vidas de abrefácil y muertes en vida, totalmente ingrávidas. A un autor se le ocurrió decir por boca de Hamlet, uno de los pasajes más bellos y más llenos de fuerza que he leído nunca.
Life's but a walking shadow, a poor player, that struts and frets his hour upon the stage, and then is heard no more; it is a tale told by an idiot, full of sound and fury, signifying nothing.
Siempre que la releo me conmueve hasta el punto de verme obligada a luchar contra la desesperación y secundar esa máxima actual de Otro Mundo es Posible, aunque esto no sea, ni por asomo, probable.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Ley de Identidad de género


El respeto debido a las opiniones ajenas, y a los diversos puntos de vista sobre el mismo hecho, no ha de impedirme contradecir lo expuesto por el Bloque Alternativo ante el compromiso del Ministerio de Sanidad, tras el acuerdo con las Comunidades Autónomas -que es de quien depende la Sanidad- para la puesta en marcha de cuatro Unidades de Referencia, especializadas en la Identidad de Género. Lo que parece obviarse en la protesta es que para acceder a dichas Unidades es preciso pasar antes por el Médico de Familia que se tenga asignado en el Servicio de Salud correspondiente y de que éste envíe al paciente (como tal constamos todos los usuarios) al Psicólogo o Psiquiatra de la Unidad de Salud Mental de referencia en esa Unidad de Atención Primaria; una vez que este especialista dictamine que, efectivamente, se trata de transexualidad, emitirá un volante para acceder a la Unidad de Referencia que le corresponda -no a la que desee-, en donde se diseñará el tratamiento a seguir más adecuado para su proceso. Realizándose el seguimiento preciso desde la Unidad de procedencia, o lo que es lo mimo, en Atención Primaria. Dicho en palabras del Secretario de Sanidad, José Martínez Olmos, respondiendo al temor de Toni Poveda (Presidente de la FELGTB) de que hubiera que realizar todos el proceso allí, con el consiguiente perjuicio para la persona transexual: “no tendrá que desplazarse a la Unidad de Referencia para que le extiendan las recetas.”



Es verdad que quedan muchos flecos que negociar y pactar; lo que habrá de hacerse buscando aliados en las Sociedades Científicas involucradas en el proceso, pues serán representantes de éstas los interlocutores con el Ministerio durante la redacción del informe preceptivo y la puesta en marcha de las Unidades; como es el que sean los Servicios de Salud de las Comunidades los que realicen las intervenciones que son transversales con otros casos no relativos al cambio de sexo, por ejemplo: mastectomías o histerectomías en mujeres con cáncer, realizadas a hombres transexuales; y no, necesariamente, en las Unidades de Referencia.

Está bien reivindicar todo lo que es de justicia para un colectivo tan marginado como ha sido hasta ahora el transexual –por cierto, no recuerdo ninguna protesta ante las puertas de Génova ni ninguna critica ante la política de obstrucción a la ley de Identidad de Género ni al famoso informe del Instituto Carlos III; más bien me viene a la memoria las alabanzas y el aplauso al PP cuando hacia algún tímido movimiento hacia los transexuales, rápidamente paralizado por la parte más reaccionaria de este partido.- Lo que no me parece de recibo ni justo es tratar de “acomodaticios” con el Gobierno a activistas de reconocido compromiso con la defensa de las personas transexuales; provocando que a alguno de ellos se le llegue a insultar por la calle, cuando pasa junto a algún grupo de transexuales.


María José Hernández